En los últimos dos años, la industria del juego en línea ha experimentado una oleada de cambios regulatorios que atraviesan continentes. En Estados Unidos, la expansión de licencias estatales y la presión de la Federal Trade Commission han impulsado límites más estrictos sobre los bonos sin depósito y los requisitos de verificación de identidad. La Unión Europea, por su parte, ha reforzado la Directiva de Juegos de Azar, obligando a los operadores a presentar términos de apuesta claros y a implementar sistemas de auto‑exclusión obligatorios. En Latinoamérica, países como México, Colombia y Perú han introducido normas de protección al consumidor que […]